LO QUE FRENA NUESTRA VIDA

¿Te has preguntado alguna vez porque no puedes tener éxito o experimentar victoria en todas las áreas de tu vida, si supuestamente eres cristiano? La respuesta esta en el alma. De hecho, todo esto tiene que ver con la condición de ella. Es decir, a pesar de tener la disposición para desarrollar nuestro potencial y creer en Jesús, hay veces en las que nos encontramos con grandes barreras que nos lo impiden, estas barreras son las ataduras que aprisionan a nuestro corazón.

Una atadura puede ser relacionada con un canal de intercambio (cordón umbilical) que envía y recibe. Está conectada con el alma y por la acción de dar y recibir esta última queda afectada en cierta función o área impidiéndole trabajar correctamente y como consecuencia no podemos llevar fruto al 100%. Estando en esta condición, sin darnos cuenta caemos en desobediencia, no podemos crecer, avanzar y peor dar fruto en la magnitud que nuestro Padre celestial lo espera.


Leamos Juan 15:16 “Ustedes no me escogieron a mí, sino que yo los he escogido a ustedes y les he encargado que vayan y den mucho fruto, y que ese fruto permanezca. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre.”


Existe gente que, es “buena” y le cree al Señor, pero no puede dar fruto al 100% porque Cristo no se encuentra reinando en todas las áreas de su vida. La voluntad de Dios es que experimentemos a Cristo en cada una de ellas.


En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.

Juan 15:8


¿A que frutos se refiere?

· Transformar el ambiente

· Ganar familias

· Manifestar el fruto del Espíritu Santo (paz, paciencia, benignidad, templanza, dominio propio) en todo lo que somos y hacemos.


En pocas palabras el alma se convierte en un problema en el momento de dar fruto, ya que en ella es donde se realiza la batalla, los conflictos y muy pocos saben como tratarla, es por eso por lo que muchos entran en desanimo y frustración. De allí que resulta sumamente importante el mantener SANA a nuestra ALMA. Ella es el intermediario que mi espíritu necesita para que yo pueda llevar a un plano de acción consiente todo lo que el Padre me va entregando.


¿CÓMO TRABAJAR CON EL ALMA?


Para que la vida del Espíritu, que está contenida en nuestro espíritu pueda llegar a nosotros sin estorbos, el alma necesita ser: MINISTRADA y DSCIPLINADA

Si nuestra alma esta enferma siempre estaremos dependiendo de que otros nos ministren, nos impartan, tal ayuda durará muy poco, tanto que al aparecer luchas y problemas perdemos la fuerza y el enfoque al momento de tomar decisiones.

El alma puede estar atada en algún compartimento de ella debido muchas veces a la acción espíritus inmundos, los mismos que hacen de ella su campo de acción.


Muchas veces las personas no se dan cuenta de que están atadas porque consideran muy normales las condiciones en las que viven. Por ejemplo: enfermedad, escases, violencia, ira, etc.

Cuando en realidad nuestra medida de normalidad es CRISTO. Por tanto, lo que esta viviendo una persona puede ser consecuencia de una atadura. Por ejemplo: Una persona que dice: “A mi siempre se me olvidan las cosas”, “No confío en nadie”, eso no es normal, Dios no la creó con ese desperfecto. Pero ella ha construido su realidad en función de ello.


En consecuencia, tratar con el alma involucra trabajar con:

· Nuestros recuerdos

· Nuestros pensamientos

· Nuestras emociones

· Nuestra voluntad


¿Como saber que estos cuatro aspectos han sido tratados?

Cuando encontramos el REPOSO que Dios nos prometió en cada una de ellas.


En conclusión, las ataduras en nuestra alma nos impiden vivir en victoria y obediencia en todas las áreas de nuestra vida. Mas adelante aprenderemos cuando se presentan, cual es su función y como acabar con ellas.

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