“LA DUDA”

¿Qué es La duda?

• Indecisión que experimenta una persona cuando se le presenta la situación de tener que escoger entre dos juicios o dos decisiones (posibilidades).

Sospecha

• La duda es la falta de credibilidad (fe) sobre alguien o sobre algo.


La Duda es una de las armas más utilizadas por Satanás.

Todo comienza con un ataque (emocional y personal) directo a la mente, para luego volverse en incredulidad y finalmente producir un corazón endurecido.


No existe nada más mortífero (venenoso-mortal) que la duda sobre el ser humano. Ya que ésta no le permite a la persona actuar, ver y pensar con claridad, debido a que todo el tiempo le lleva a sentir sospechas sobre todo y sobre todos a su alrededor, impidiéndole tomar decisiones.


De hecho, la duda hiere el alma y también el cuerpo. Dicho en otras palabras; no solo que la duda controla la mente al traer incertidumbre, inseguridad, miedo sino que aun desgasta de tal forma, que la sensación interna se manifiesta en la externa, es decir en el cuerpo físico, robándole a la persona la seguridad, la verdad e incluso la salud.


No confundamos la duda con el querer conocer la verdad. Pues el deseo de aprender es puesto por Dios, mientras que la duda es puesta por el diablo.

Dios siempre habla con la verdad porque EL mismo es la verdad. Si el lo dijo, así será.

“Cielo y tierra pasará, pero mi palabra no pasará.” Dice el Señor (Mateo 5:18).


En cambio Satanás siembra duda en los corazones. Eso fue exactamente lo que quiso hacer con Jesús en el desierto:

“Si eres hijo de Dios…..” (Lucas 4:1-13)

Si no estamos seguros de que la Biblia es la Palabra de Dios, nunca podremos tener fe en Dios (Romanos 10:17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”).

Hebreos 11:6 dice: “Y sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.”


En el Nuevo Testamento vemos como la duda, la falta de fe fue la causante exclusiva de que la gente en necesidad no pueda recibir su milagro. “Y no hizo allí muchos milagros debido a la incredulidad de ellos” (Mateo 13:58).