EL VERDADERO MOTIVO DE NUESTRAS CELEBRACIONES



«Una virgen concebirá y dará a luz un hijo,
y le pondrás por nombre Emanuel,

que significa: “Dios está con nosotros.”»

Mateo 1:24

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece,

y las tinieblas no prevalecieron contra ella”.

Juan 1:5


“Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo”.

Juan 1:9




El nacimiento de nuestro Señor Jesucristo marcó el inicio de una nueva etapa en la vida de toda la humanidad. De hecho los libros de historia marcan en cada evento sucedido en la tierra un punto de referencia “Antes de Cristo” AC y “Después de Cristo” DC. lo que indica, sin lugar a duda que su venida cambió el curso de todas las cosas. Pues con ello trajo LUZ y VIDA a la tierra.


De hecho la palabra «Navidad»
viene del latín «Nativitate», que significa:

Nati = nacimiento vita = de la vida te = para ti

Por lo tanto, «Navidad» significa en español: «Nacimiento de la vida para ti».


Como era de suponerse las tinieblas no se sienten cómodas con estas lindas noticias y es por eso por lo que de muchas formas ha tratado de distorsionar la verdad, utilizando para ello tradiciones, prácticas, costumbres, culturas, símbolos, etc. queriendo que las personas se centren en cosas, que aunque no son malas, desvían la atención de lo verdadero; sembrando duda y polémicas en torno a este maravilloso evento, el nacimiento del Mesías, que si bien es cierto, no ocurrió en el mes de Diciembre como lo marca el calendario gregoriano, sino alrededor del mes de Septiembre, más sin embargo fue un hecho real y verdadero. La verdad es que Jesucristo nació y lo hizo con un propósito: mostrar al ser humano el camino de regreso a casa.


Jesús dijo*: “Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no andará en tinieblas”

no tropezará, no caerá, ni vivirá dándose de golpes, ni vagará sin saber por dónde ir, sin saber qué es bueno o qué es malo, con incertidumbre por su futuro… “sino que tendrá la luz de la vida”. “Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí, no permanezca en tinieblas”.

(Juan 8:12)


“Mas a los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”.

(Juan 1:12)


POR TANTO, NO PERMITAMOS QUE NADA NI NADIE NOS ROBE ESTA VERDAD.

COMO HIJOS DE DIOS, CAMINEMOS EN LA LUZ DE CRISTO.



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