top of page

CON LOS LENTES DEL CIERVO


El Salmo 42 nos habla de un ciervo o venado, uno de los 20 animales más rápidos del mundo, con características muy específicas, tales como: agilidad, velocidad, destreza, pero que a lo largo de su vida, debe lidiar con dos problemas principales: se cansa rápido y suda emanando un olor cargado de feromonas que lo delatan ante sus depredadores.

Por tal razón, el encontrar corrientes de agua son de suma importancia para él, puesto que le ayudan en gran manera no solo para saciar su sed, instinto básico que le permite incorporar líquidos al cuerpo, previniéndole de caer en una deshidratación que, en el caso de presentarse, puede llegarle a costar la vida, sino incluso para librarse del olor que le abraza. Por eso es que el ciervo brama, gime desde lo más profundo de sus entrañas para encontrarlas. Pero cuando los ríos desaparecen por la sequía, el ciervo tiene otra alternativa y es ir a los campos de lirios para refregarse en ellos limpiando así su sudor al absorber el aroma de estas flores y de esta manera pasar desapercibido entre sus depredadores.

Al trasladar todo lo anterior al nivel espiritual, podemos ver que nosotros como seres humanos no diferimos en gran manera de ello. La Biblia habla por un lado de “RIOS de AGUA VIVA” que tienen el poder de saciar nuestra sed interna el momento que bebemos de ella (Juan 4:14) y por otro lado, muestra a Jesús como el “Lirio de los Valles” (Cantares 2:1).


Síntomas de deshidratación:

Mareos: Pérdida del equilibrio, incluso puede llegar a una pérdida momentánea de la consciencia.

Aturdimiento: Un trastorno pasajero de los sentidos o de la capacidad de razonar.

Somnolencia: Estado intermedio entre el sueño y estar despierto

Cansancio: Debilidad o falta de fuerza física provocando una falta de interés.

Irritabilidad: Tendencia a irritarse por cualquier cosa.

Confusión: Falta de orden o de claridad.

Desasosiego: Intranquilidad, ansiedad, preocupación e incomodidad


Recuerda cuando la cantidad de líquido que sale del cuerpo es mayor que la que entra, se presenta la deshidratación, y no atenderla prontamente puede ocasionar la muerte.


Leamos el Salmo 42:1-2 “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo vendré y me presentaré delante de Dios?...”


VER:

Según este pasaje:

¿Con qué lentes nuestra alma se debe acercar a Dios?

¿Qué pasa cuando no bebemos la correcta cantidad de agua que necesita nuestra alma?

¿Quién es nuestro enemigo?



JUZGAR:

¿Cuándo el enemigo se acerca a nosotros?

¿A qué se refiere ser nuestro propio enemigo?

¿Si pierdes agua, qué cantidad debes recuperar?

¿Cuáles son los motivos de perder agua?



ACTUAR:

¿De qué manera bebes de Cristo y absorbes su aroma? Comparte con el grupo


En pocas palabras, Jesucristo es la única provisión que necesitamos en todo tiempo ya sea para nuestra existencia, como para nuestra defensa.

Notas: Feromonas son sustancias químicas que segregan los seres vivos con el fin de provocar comportamientos específicos en otros individuos.

Boletin de esta semana
Boletines pasados
Busca Por Tags