DIOS ES UN DIOS DE PACTOS Y GENERACIONES

Génesis 12:1-3 “Yo haré de ti una nación grande. Te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y maldeciré a los que te maldigan; y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.” (Abraham)


Génesis 26:3-4 “Habita como extranjero en esta tierra, y yo estaré contigo y te bendeciré. A ti y a tu descendencia les daré todas estas tierras, y así confirmaré el juramento que le hice a Abrahán, tu padre. Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y a tu descendencia le daré todas estas tierras. Todas las naciones de la tierra serán bendecidas en tu simiente.” (Isaac)


Génesis 35:11-12 “Yo soy el Dios omnipotente. Reprodúcete y multiplícate. De ti saldrá una nación, y reyes, y un conjunto de naciones. La tierra que les he dado a Abrahám y a Isaac, te la daré a ti, y a tu descendencia después de ti.” (Jacob)


Dios es un Dios de generaciones, de pactos y cumple sus promesas. Cuando El hace un juramento es para siempre. El término “juramento”, “Sheba” equivale a comprometerse totalmente a cumplir algo. También significa siete, es decir, repetir siete veces algún detalle del juramento. “En ti serán benditas todas las familias de la tierra”. Esta promesa fue hecha a Abraham, confirmada a cada uno de los patriarcas (Isaac, Jacob, etc.) para finalmente en Jesús manifestarlo y consolidarlo completamente.


Hoy debido a JESUCRISTO, tu y yo formamos parte de esa familia, por tanto, la promesa es también para nosotros y nuestras familias. No hay nada que temer. Permanece donde Dios te ha llamado, no se turbe tu corazón ni tengas miedo, no corras a Egipto (el mundo) para buscar ayuda en tiempo de necesidad, ya sea emocional, financiera o de cualquier tipo, únicamente mantente en dependencia total a Dios y su abundante favor y gracia. El mismo Dios que abrió el mar rojo, destruyó murallas, envió fuego, multiplicó panes y peces, sanó multitudes, etc. y conoce todo lo que existe; está contigo, por tanto, hará que florezcas aun en tiempo de crisis, de sequia física o espiritual.


Recuerda, el cumplimiento de sus promesas no se fundamenta en ti, sino en El.


Dios espera de nosotros una contestación. La única forma de responderle es con LA FE.


Leamos Romanos 4:13 “Porque la promesa dada a Abrahám y a su descendencia en cuanto a que recibiría el mundo como herencia, no le fue dada por la ley sino por la justicia que se basa en LA FE.”

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